¿Cuál es la relación entre el SER Integral y la depresión? Así nace Shen Universe

Actualizado: abr 7

He escrito esto tantas veces y en tantos contextos que no tengo claro que parte ha sido publicada antes y cual no, así que, si ya has leído algo de lo que viene a continuación, prometo que no ha sido una copia, la terapia a través de la escritura ha sido una constante en mi vida y tengo textos por donde miro.


La vida surgía de manera “normal”. Una tarde de febrero Sara Alarcon, es decir yo, vivió un episodio que marcaría un antes y un después en su vida y la de todos a su alrededor. Una situación complicada. Un pequeño conflicto hizo que su cuerpo llevara información muy dolorosa a su cerebro y la respuesta a ese dolor fue “Ya no vale la pena vivir”.

Sin duda los procesos mentales (que hoy comprendo mejor) de ese instante que vengo de describir, te los explicaré cuando con toda certeza te hable desde la cicatriz, no desde la herida, cuando ya no duela recordar. Siento que no puedo exponer a la ligera algo tan fuerte, pero si te comparto hoy lo que paso a partir de ese quiebre de mi vida, hace no más de 2 años:


El primer sentimiento cuando ya me estabilicé: MIEDO, miedo terrible de lo que vendría después de haber querido con todo mi SER morir, pero existía también otro, dual: la ESPERANZA porque si ya había tocado fondo, sabía que salir era la única opción. Así me debatía cada día entre estar muy asustada y enérgica a la vez por lo que vendría. Una sensación muy yo, de extremos y contrastes.


Los meses empezaron a transcurrir, con eso de estar estudiando psicología (mi segunda carrera) casi por error y además hacerlo en francés, me enfrentaba a miles de retos personales. Mis emociones en montaña rusa de extremo a extremo me hacían pensar que no evolucionaba, pero lo cierto es que nunca he vuelto a llegar a ese estado de esa tarde de febrero y estoy casi segura de que no volveré allí, por la sencilla razón de que ahora tengo herramientas y consciencia para actuar antes de que sea tarde.


La vida siguió, siempre lo hace, pero de que manera, me esperaban retos por montón y especialmente me esperaba enterarme que no había sido un juego, que ese diagnóstico que me habían dado por primera vez oficialmente en 2011 era una realidad que no había querido afrontar y que me había llevado a pasar casi toda mi década de veintes entre la euforia máxima y la tristeza mas profunda.


Tenía un trastorno ansioso-depresivo. Tantos años, tanto dolor y especialmente tanto aprendizaje.


Seguro que, si no hubiera sido así, no estaría acá escribiéndote, iniciando un proyecto tan lindo como Shen Universe, de no haber sido como fue, no tendría tanta energía para comunicar y ayudar a los demás como ahora. Bendito trastorno.


Si has sufrido algo similar, o sufres, comprenderás que llamarlo una bendición no es nada fácil. Recuerdo que hace unos años al escuchar a las personas que reconocían como algo positivo su enfermedad, me llenaba de rabia y pensaba, “como es posible sacar algo bueno de esto que me consume, esto que yo no elegí, esto de lo que soy víctima”. No sabia yo que esa actitud era lo que me hacía permanecer con más fuerza allí.


Excusas, ¡todas!, decir que no me pasaba nada, decir en la distancia a mi familia, mi pareja y mis amigos que estaba bien solo para no causar una preocupación y en el fondo sentirme partida en mil pedazos era mi rutina. No te aflijas, no te lo cuento para que te duela o sientas lastima, te lo cuento porque fue una realidad, una realidad a la que muchos nos enfrentamos y que no queremos reconocer socialmente, porque “no está bien”. Creo que es hora de normalizar y reconocer que los problemas mentales están allí y más importante aún que tienen solución.


Vivir con ansiedad y depresión fue lo mejor que me pudo haber pasado, te lo digo con el corazón en la mano. Y agradezco a todas las personas que pasaron conmigo este camino, desde quienes lo hicieron más fácil hasta las que lo hicieron más difícil. He aprendido, he crecido.

¿Y porque toda esta historia? Porque después de explorar mil y una alternativas y de tener una sanación progresiva, lo he logrado.


¡Soy una mujer feliz!


No de esas que van alegres todo el tiempo sonriendo y viendo positivamente todo color de rosa, no, una de esas que aun dice muchas groserías cuando se da un golpe en el dedito del pie, de esas que hasta insulta a alguien cuando hace algo mal (aunque lo haga ya solo mentalmente) una mujer feliz de esas que es capaz de sentir placer teniendo sexo y también es capaz de sentirlo mirando un atardecer, una que tiene ganas de ayudar a otros todo el tiempo pero que también le da pereza a veces tener que interactuar, una que busca ver la divinidad en todo pero aun tuerce los ojos cuando le hablan de algunas cosas que no comprende, una mujer real y humana, ahora CONSCIENTE.


Y eso se lo debo, como te dije, a un proceso largo y constante. Pero también te digo que, dentro de todo lo explorado, hubo algo que me hizo tener el clic final para que mi montaña rusa, a pesar de tener momentos abajo, no se quedara allí mas del tiempo necesario para dejarlo pasar, ese clic del que te hablo me lo dio reconocer lo que SOY YO, conocer mi SER, la composición de este y todo lo que te he compartido en Shen Universe sobre el SER INTEGRAL.


La respuesta a la pregunta inicial es simple, la relación entre el SER Integral y la depresión es que al traer consciencia al significado del primer concepto (SER) pude manejar el segundo concepto y vivir en plenitud.

Vivo la vida que quiero vivir, tengo más días ideales de los que nunca había imaginado. Hago lo que quiero desde la responsabilidad, tengo una familia preciosa que busca caminar junta pero libre. Tengo una comunidad preciosa de personas que nos damos amor constantemente, tengo una red de amigos, familia y mejores amigos inigualable, tengo vida y toda la energía para vivirla.


Por eso estoy aquí hablando del tema, por eso estoy aquí contándote lo que logré porque, aunque todos somos diferentes y nuestras almas son únicas, también somos iguales y la energía universal necesita esta unión constante siempre.


Que si el proceso fue de un día para otro, no (aunque podría, todo es posible), que si va a doler, puede, a mí me dolió, de hecho, aun me duele a veces, pero hay algo super importante y es que ahora el PODER de mi vida es mío 100% y eso no tiene precio.


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©2020 Shen Universe por Sara Alarcón